Index   Back Top Print

[ ES ]

CARTA DE SU SANTIDAD PABLO VI
AL ARZOBISPO DE SANTIAGO DE CHILE
CON MOTIVO DE LAS NUEVAS INSTALACIONES DE "RADIO CHILENA"

 

Al querido hijo Raúl Silva Henríquez,
cardenal arzobispo de Santiago de Chile.

Al inaugurarse las nuevas instalaciones de “Radio Chilena”, con un moderno equipo transmisor, viene espontáneo a nuestra mente el deseo del salmista: “Que toda la tierra te adore a Ti y cante tu nombre” (Sal 65, 4). La “Radio Chilena”, ahora más que nunca, quiere ser un canto a la gloria de Dios, alabanza bulliciosa y alegre de su santo nombre.

Nuestro corazón se llena de gozo porque ya nos parece ver multiplicados los frutos de bendición que este don de Dios ha producido: su mensaje, valorizado ahora gracias también al interés de esta sede apostólica, con una mayor eficiencia técnica, seguirá enriqueciendo la vida religiosa y social del católico pueblo chileno, y en los hogares y reuniones o en la soledad y aislamiento seguirá penetrando con la voz amiga de quien consuela y anima, cual rayo de luz que disipa tinieblas, como invitación a una conducta honesta, en sus palabras de serenidad y reposo tras el trabajo agotador de la jornada.

Luz sobre el monte, “sermo Dei”, que corre por valles y cordilleras glorificando al Creador (Cf., 2 Ts 3, 1), pan de la cultura de cada día, escuela de educación: ¡Qué bellos ideales éstos para prender en el alma de cuantos dedican sus energías, su tiempo, su generosidad al apostolado de los medios de difusión!

Quisiéramos poner en todas las palabras de este saludo una vibración de especial afecto para cada uno de los hijos de ese amado país, dócil a la verdad evangélica, fiel a sus tradiciones católicas, custodio esforzado de su rico patrimonio espiritual.

Va a ti en particular, querido hijo, la manifestación de nuestra complacencia por el celo con que te prodigas en conservar y renovar la vida religiosa de esa archidiócesis. Para tus colaboradores: clero, comunidades religiosas y miembros del laicado, estas líneas dejan constancia de nuestro aliento y benevolencia. Invocando a los santos ángeles mensajeros del Altísimo, para que les protejan y asistan, enviamos a los dirigentes, técnicos y personal de “Radio Chilena”, lo mismo que a todos sus radioescuchas, nuestra especial bendición apostólica.

El Vaticano, 18 de julio de 1963

PAULUS PP. VI

 



© Copyright - Libreria Editrice Vaticana