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DISCURSO DE SU SANTIDAD PABLO VI
AL SR. D. WILLIAM R. TOLBEN JR.,
PRESIDENTE DE LIBERIA
*

Sábado 4 de junio de 1977

 

Señor Presidente:

Nos proporciona hoy una gran alegría el recibir a Vuestra Excelencia y dar la bienvenida a todas las ilustres personas que os acompañan en vuestra visita a la Santa Sede.

Nos saludamos en usted al máximo representante oficial de Liberia y Nos alegra de veras tener esta oportunidad para expresar públicamente la gran estima que Nos reservamos al pueblo de vuestra tierra.

La Santa Sede ha mantenido con vuestro país relaciones muy cordiales y amistosas durante muchos años. Nos sabemos que se han visto facilitadas por el propio pueblo de Liberia, amante de la paz, y por su acertada dirección. Bajo este aspecto, Nos apreciamos la extraordinaria aportación personal de Vuestra Excelencia y Nos os agradecemos el constante apoyo ofrecido a las actividades internacionales de la Santa Sede, especialmente las que favorecen la paz del mundo. Sabéis que todas estas actividades se inspiran en un concepto plenamente cristiano del hombre, creado a semejanza de Dios. Cristo, nuestro Fundador, nos ha entregado una herencia y una tarea, cuando ha dicho: «Todos vosotros sois hermanos» (Mt 23, 8).

Por consiguiente, la Santa Sede continuará proclamando los temas cruciales de la dignidad humana y de la igualdad fundamental de todos los pueblos, para cuya consecución la paz es condición necesaria. La paz, por su parte, exigirá siempre defender la vida en todos sus aspectos, juntamente con el progreso humano integral. Y tal progreso humano integral es, sin duda, como dijimos hace ocho años en suelo africano, «la exigencia indiscutible de la justicia» (AAS 61, 1969, pág. 582).

Con estos lazos de amistad y de estima, señor Presidente, Nos no cejaremos en esta búsqueda del bien de la humanidad y de la gloria de Dios. Y hoy, con particular consideración y benevolencia, Nos invocamos sobre Vuestra Excelencia y sobre toda Liberia las mejores bendiciones de Dios.


*L'Osservatore Romano, edición en lengua española, n.30, p.4.



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